Recientemente han habido investigaciones que demostraron que al igual que el sistema cardiovascular y los trastornos metabólicos, el cerebro puede ser susceptible a problemas asociados con la inflamación. La inflamación es una respuesta normal generada por el sistema inmunitario ante amenazas de gérmenes o bacterias que invaden al cuerpo. Como hemos mencionado anteriormente, en ocasiones, las células inmunitarias no se retiran y la inflamación continúa, creando un problema crónico dentro del cuerpo. La inflamación crónica en la vía neurológica puede disminuir el flujo sanguíneo al cerebro, causando estrés en el cerebro y reduciendo la utilización de oxígeno. Cuando el cerebro se encuentra bajo presión, desgasta energía valiosa al tratar de defenderse, en lugar de centrar sus esfuerzos en funcionar de manera óptima. Cuando el sistema inmunitario funciona de manera correcta, es capaz de proteger al cerebro de las causas dañinas de inflamación y reducir la presión del cerebro para que éste alcance su mayor rendimiento.
¿ Los factores de transferencia nutriente importante utilizados para proteger de la enfermedad de Alzheimer y de otros trastornos cerebrales?
La ciencia ha descubierto unos nutrientes importantes que pueden respaldar al sistema inmunitario y ayudar a proteger su cuerpo de la enfermedad de Alzheimer y de otros trastornos que debilitan al cerebro. Pero el mas significativo de todos son los factores de transferencia alcanzando hasta 437% de aumento en la efectividad inmunitaria sobre los valores iniciales.Los factores de transferencia, pequeñísimas moléculas que transfieren la inmunidad de una entidad a otra, pueden reforzar o balancear el sistema inmunitario, sea cual fuere la situación particular que su cuerpo requiera. Estimulan la capacidad del sistema inmunitario de recordar invasiones pasadas, permitiendo que su cuerpo responda más rápidamente a similares amenazas a la salud. Los factores de transferencia también educan a las células inmunitarias ingenuas acerca del riesgo actual o potencial en su cuerpo, dándole además un plan de acción, además aceleran la fase de reconocimiento de una infección. Los factores de transferencia pueden ser extraídos de una gran variedad de fuentes. Las dos fuentes más poderosas y más abundantes son el calostro bovino (primera leche) y los huevos de gallina. Al combinar estas dos fuentes de factores de transferencia, se obtiene un amplio espectro de respaldo, al utilizar la fuerza de dos animales para alcanzar el poder máximo para su sistema inmunitario. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, los factores de transferencia pueden inhibir un sistema inmunitario hiperactivo y desestimular la respuesta inflamatoria. Una vez que la inflamación se encuentra bajo control, el cerebro puede funcionar nuevamente de manera normal.
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